Comer mas frutas y verduras

Todos sabemos las bondades de las frutas y vegetales y lo saludables que son. Estos alimentos proporcionan un sin número de vitaminas y minerales, además de fibra que es ideal para mantener una digestión normal.

Ahora que llega el buen tiempo y hay mayor variedad de elección, no tomarlas es un atentado contra tu bienestar.

Vitaminas, minerales y antioxidantes, enzimas, fibra y un sinfín de sustancias esenciales para el organismo son el aporte saludable de estos alimentos.

Algunos ejemplos que te sorprenderán: el aguacate ayuda a mantener tu piel joven; el pepino fortalece uñas y pelo; la piña evita los gases y la hinchazón; el plátano ayuda a dormir mejor; las frambuesas suavizan el síndrome premenstrual; las zanahorias y el tomate hacen que te pongas morena antes (y que tu piel esté más protegida) y los espárragos ayudan a superar las resacas.

Además, una dieta rica en frutas y vegetales mantiene a raya el colesterol y los kilos de más, evita la tensión arterial alta y puede hasta prevenir enfermedades futuras, entre ellas algunos tipos de cáncer. Si aún eres fumadora o has dejado recientemente el tabaco, tomar más verduras verdes ayudará a que tu organismo se desintoxique más rápidamente y reducirá el riesgo de cáncer de pulmón.

¿Y qué cantidad? Entre 4 y 5 raciones diarias. Y si no puedes consumirlas, recuerda que beber un concentrado de verduras y frutas al día puede ser la fórmula para completar el aporte que necesitas.

Prueba estas ingeniosas ideas para llenarte el plato de fruta y vegetales.

1. Endúlzate con verduras

¿Por qué limitarte a la tarta de zanahoria? Sustituye parte del azúcar de tus tartas favoritas por verduras dulces ralladas como la remolacha, el nabo y el calabacín. Añadirás sabor y jugo, al tiempo que rebajas el azúcar. Y ni siquiera notarás la diferencia, ¡prometido!

2. Ponle fruta a las tostadas

Cambia la mermelada por plátano machacado o pon aguacate en tus sándwiches en vez de mantequilla.

3. Cambia el pan por lechuga

La próxima vez que te hagas un sándwich, sustituye el pan blanco –lleno de carbohidratos– por unas hojas de lechuga iceberg. Sí, es verdad que la lechuga no sabe igual, pero también sirve para que el sándwich no se deshaga, consumirás menos calorías y tomarás más fibra.

4. Sustituye los espaguetis por calabaza

Con calabaza y calabacín puedes hacerte unos falsos espaguetis que estarán para chuparse los dedos. Simplemente mete en el horno una calabaza o un calabacín enteros y luego córtalos en tiras tan finas como espaguetis o fideos. Pruébalos con una deliciosa boloñesa… ¡ni siquiera echarás de menos la pasta!

5. Sirve las verudras con huevo

Prueba el revuelto de huevos con brócoli, los huevos escalfados con espinacas y los espárragos verdes mojados en huevo pasado por agua.

6. Espolvorea tus platos con hierbas

Recuerda: las hierbas son igual de sanas que las hortalizas verdes y quedan genial con los platos de arroz y pasta. El pesto no tiene por qué hacerse siempre con albahaca: prueba a mezclar cilantro, rúcula y espinacas; y también está buenísimo con pasta y con pescado o pollo.

7. Congela la fruta

¿Tienes un montón de fruta fresca a punto de pasarse? Si congelas los plátanos cortados en rodajas, tendrás el aperitivo perfecto para saciar tus ansias de dulce en cualquier momento. También las uvas, las moras, las frambuesas y las cerezas congelan bien.

8. Sumerge la fruta en chocolate

Recubre fresas o cerezas con chocolate negro o blanco fundido (y ya puestos, ¿por qué no los dos? Al fin y al cabo el chocolate negro es sano). ¡Estarán exquisitas!

9. Haz puré las judías

¿Sabías que las judías de lata pueden incluirse en las cinco porciones de fruta y verdura al día? Machaca judías blancas con ajo y un poco de leche y conseguirás una estupenda alternativa al puré de siempre.

10. Métele verduras a las salsas

Añade un poco de calabaza hecha puré a una pequeña cantidad de salsa de queso para hacerla más saludable y sabrosa (e incluso más cremosa). Según un reciente estudio, las verduras añadidas pueden ayudarte, además, a mantener un peso saludable.

11. Haz las capas de la lasaña con verduras

Sustituye las láminas de pasta de la lasaña por capas de calabacín y calabaza cortados en rodajas finas y con unas gotas de aceite de oliva por encima.

12. Reinventa el arroz

¿Aburrida del arroz blanco hervido? Para variar, prepara coliflor. Solo tienes que picar muy bien la coliflor en una picadora de verduras y meterla en el microondas cubierta con un plato y sin agua hasta que se haga… ¡Y ya tienes tu plato de guarnición

 

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